Si alguna vez escuchaste que debes de vestir igual que tu cliente porque de esa manera se sentirá más identificado contigo, el consejo tiene buenas intenciones pero es una verdad a medias.

Es por medio de tu primera impresión que el cliente decide en segundos si le das confianza y le proyectas tanta credibilidad que él sienta también la seguridad de estar con un profesional experimentado.
Pongamos varios ejemplos básicos:
El médico general que da consulta a un precio muy económico, como parte de una estrategia de la cadena de farmacias. Los clientes generalmente visten de manera muy casual. ¿Qué pasaría si el médico aplica el consejo de vestir como el cliente y decide atender a sus pacientes en camiseta cómoda, jeans y tenis? ¿Te dejarías atender por él, aunque sea económica la consulta? Si estás ante una emergencia médica es muy probable que lo hagas, si no, es casi seguro que preferirás ver otras opciones. La primera impresión es muy importante para construir la confianza.
La Directora General de una empresa dedicada a ofrecer servicios de tecnologías de la información. Los clientes en su mayoría son hombres que también visten casual (generalmente con playera polo y pantalón de algodón o jeans). Si ella aplica también el consejo de vestir como lo hacen sus clientes y decide usar también playera polo y pantalones casuales, ¿proyectará que es la directora general de la empresa? Tendrías que primero platicar con ella para averiguarlo porque de primera impresión no lo comunica.
Los ejemplos anteriores dejan claro que vestir como lo hace el cliente no es la mejor estrategia, entonces ¿qué debes hacer en cuestión de imagen y vestimenta? He aquí la respuesta:
«Debes vestir siempre un poco mejor que tu cliente».
¿Cómo se aplica esta regla?
Primero debes identificar en qué código de vestimenta visten generalmente tus clientes. Básicamente existen 3 opciones:
- Código Formal (usando traje, camisa de vestir y corbata)
- Código Casual de Negocios (camisa y pantalón de vestir sin corbata)
- Código Casual (playera polo y jeans)
Cuando tus clientes visten de manera Casual
Si tus clientes visten de manera casual, por ejemplo, de playera polo y pantalón casual, entonces tú también eliges el código casual pero para cumplir la regla de vestir un poco mejor que él eliges una camisa casual de manga larga (fajada) y usas unos zapatos de agujeta. Por estos 2 pequeños detalles acabas de elevar el liderazgo en tu vestimenta y sigues en el mismo código casual de vestimenta del cliente.
Si eres mujer, tienes 2 opciones: la primera es usar jeans y blusa casual lisa pero cambias los flats por unas zapatillas. Observa tanto tu cliente como tú están en un código casual pero tú elevaste tu profesionalismo al no usar una polo y agregar un zapato formal de tacón.
La segunda opción es cambiar la playera polo por una blusa lisa con mangas cortas y zapato formal de tacón bajo. Ambos, cliente y tú están en código casual, pero tú vistiendo un poco mejor que él.
Cuando tus clientes visten Casual de Negocios
Si tus clientes visten de manera casual de negocios, por ejemplo, camisa de manga larga y traje sin corbata. Tú aplicas la misma regla: respetas el código de vestimenta pero elevas un poco tu liderazgo en la ropa. Algo tan sencillo como agregar un pañuelo, usar una camisa blanca lisa. No se trata de opacar jamás al cliente. Recuerda, la ropa no habla pero comunica sin palabras.
Si eres mujer, haces lo mismo, en vez de usar una blusa sin mangas eliges una con mangas 3/4 (eso te ayuda a no tener que usar saco), puedes usar pantalón de vestir o falda lisa (a la rodilla) con un zapato formal. El secreto radica en seguir vistiendo el mismo código de vestimenta pero elevando un poco tu liderazgo. ¿Notas que es el mismo código de vestimenta pero en mujer? Ella se ve semi formal, confiable y al mismo tiempo profesional.
Otra opción es también usar un traje sastre de saco y pantalón pero con un corte más moderno. Los zapatos formales deben ser cerrados pero puedes usar colores diferentes a los típicos de color negro, a menos que desees proyectar también el mensaje de liderazgo. ¿Te das cuenta? Es como si el cliente y tú hablaran el mismo idioma a través de la ropa.
Si no sabes cómo viste el cliente, investígalo antes de ir a la cita
Todo aquel que desea provocar una primera impresión positiva sabe la importancia de esta regla. Si desconoces cómo viste tu cliente ahora es muy fácil averiguarlo mediante su página web, redes sociales y, si tienes oportunidad, puedes acudir con algún conocido que haya ido antes y te pase el dato.
El cliente puede vestir como quiera, pero Tú no
Si deseas destacar de tu competencia, que sigue creyendo que debes vestir igual que tus clientes, entonces tú debes aplicar esta nueva regla y vestir un poco mejor que ellos simplemente porque eres el profesional que ofrece la solución.
Ah, quiero darte un consejo más:
Después de lograr el negocio, cerrar la venta, firmar contrato no bajes tu compromiso y sigue cuidando tu imagen. He visto a muchos que una vez que vendieron creen que ya no deben ocuparse en cuidar su imagen. Recuerda, te van a presentar en cada visita que hagas con más personal. Nunca sabes a quién te presentarán.
¿Qué opinas? ¿Lo has puesto en práctica? ¿Consideras que hay negocios en los que no se aplica igual?
Cuéntame.
Soy David Navarro, me dedico a IMPULSAR el CRECIMIENTO de los líderes ejecutivos mediante su imagen, comunicación y liderazgo. Tengo más de 20 años de experiencia. He asesorado a más de 25mil ejecutivos y más de 100 empresas nacionales y transnacionales han contratado mis cursos.
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