Si crees que tu presencia ejecutiva es la manera en que te vistes, no sabes con certeza qué es realmente. No saber esto es uno de los errores más comunes en aquellos que no crecen en su carrera profesional.
¿Cuáles son las áreas que debes desarrollar conscientemente para cimentar una presencia ejecutiva estratégica?
- Tu posicionamiento actual (en la empresa e industria)
- Tu nivel de liderazgo (influencia)
- Tu comunicación ejecutiva (con tu equipo, clientes internos, otros líderes)
- Tu lenguaje corporal en reuniones
- Tu imagen ejecutiva (casual o formal)
- Tu comportamiento y protocolo
- Tu visión estratégica (proyección en próximos años)

Todas las personas que trabajan en una empresa tienen un nivel de presencia ejecutiva, algunas deficiente, otras en desarrollo; muy pocos en constante crecimiento. ¿De quién depende? De ti. Ninguna empresa puede dártela. Es como la reputación: tú la construyes, la alimentas a diario o la olvidas por completo.
Conozcamos, una por una, cada área en tu presencia ejecutiva.
1. Tu posicionamiento actual
Muestra el nivel que has logrado construir en tu carrera profesional (no tiene que ver con tus estudios ni grados académicos). Pregúntate: ¿Por qué eres conocido y reconocido?, ¿cuáles habilidades has logrado asociar a ti?, ¿qué problemas resuelves? (básicos o aquellos que requieren de genialidad y experiencia en tu materia), ¿te conocen solo en tu área o departamento?, ¿también te conocen aquellos que no trabajan directamente contigo en la empresa?, ¿en tu industria? Es tu marca personal en acción comprendiéndola en toda su magnitud.
¿Hacia qué nivel deseas crecer profesionalmente?
¿En quién te deberías convertir para lograrlo?
2. Tu nivel de liderazgo hoy (influencia)
Si nadie te sigue no tienes liderazgo. Si crees que tu equipo te sigue porque eres su jefe, aún no eres líder; lo hacen porque su trabajo (salario) depende de ti. El primer resultado evaluado es con tu equipo. ¿Qué nivel de metas eres capaz de alcanzar gracias al trabajo de tu equipo? Si todo lo haces tú no llegarás muy lejos.
En este apartado la presencia ejecutiva de líderes potenciales es observada. Aquellos que ven y analizan tu desempeño actual se preguntan ¿si él o ella tuviera un equipo mayor hasta dónde los llevaría?, ¿qué tan dispuesto estaría de aprender nuevas habilidades?, ¿a quiénes sería capaz de influir?, ¿cómo manejaría los grupos en contra?, ¿tiene seniority (madurez ejecutiva)?, ¿sabe dirigir personas, inspirarlas y delegar tareas importantes?
Lo que hoy sea la respuesta a cada una de las preguntas anteriores (en la mente de quienes deciden promoverte o no) es lo que importa. No es lo que opines tú. Es un tema de proyección (lo que muestras a diario).
3. Tu comunicación ejecutiva (con tu equipo, clientes internos, otros líderes)
Mientras más alto desees llegar en tu empresa, más necesitarás dominar la comunicación ejecutiva en 3 ejes:
a) Con tu equipo
Todo lo que comuniques con claridad a tu equipo será reflejo de los resultados que obtengas. Deberás saber comunicarte con todas las personas que trabajen contigo (te caigan bien o no). Si descuidas este primer eje de la comunicación tu equipo hará suposiciones (o llenará los huecos) y habrá conflictos, retrasos, metas no logradas, etc.
b) Con los clientes internos
Ningún líder trabaja únicamente para su equipo o área. Es parte de un conjunto de resultados corporativos, por lo tanto, cada persona en otra área es tu cliente interno. Si olvidas esto, empezarás a tener detractores.
En muchas empresas donde he capacitado se olvidaban del cliente interno, creyendo que las personas que compran sus productos o servicios son los únicos clientes que importan. Sabemos que no es así.
c) Con otros líderes
Si te sabes comunicar con otros líderes forjarás una red de contactos muy sólida. Es increíble cuántas personas desaprovechan esta oportunidad de relacionarse fuera de su departamento. Muchos no son conocidos en las áreas de dirección. Aunque tu cargo sea muy técnico es importante (y estratégico) que tu CEO sepa que existes. Este nivel de comunicación ejecutiva te impulsará a crear un networking valioso.
¿Qué aspectos de la comunicación la mayoría debe mejorar?
La claridad de sus ideas. Aprender a estructurar en su mente antes de hablar. Adaptarse al estilo de comunicación de la contraparte. No titubear ni abusar del uso de muletillas. Saber argumentar sus ideas. Prepararse para las objeciones. Saber cerrar para llevar a la gente a la acción. Identificar por qué no lograron su objetivo en cualquier reunión previa e identificar en qué enfocarse con empatía en la siguiente oportunidad.
4. Tu lenguaje corporal en reuniones
¿Cuántas veces te has observado a ti mismo en una reunión? ¿tu expresión facial al llegar, al retirarte?, ¿la postura al sentarte?, ¿donde colocas tus manos?, ¿qué haces con tus pies?, ¿a quiénes miras, a quiénes no?, ¿la reacción de tu cuerpo al recibir una objeción?, ¿al defender tus ideas?, ¿al saludar de mano?, etc.
Muy pocos podrán responder a estas preguntas porque no se están observando a ellos mismos, enfocan su atención en los otros. Es lo normal.
Tu presencia ejecutiva se fortalecerá cuando seas consciente de tu lenguaje corporal en las reuniones corporativas. Serás consciente de tus emociones y las reacciones de tu cuerpo (que antes eran involuntarias).
¿Qué es lo que más recomiendo mejorar en el lenguaje corporal de mis clientes? Su postura, manera de caminar, contacto visual y sonrisa.
5. Tu imagen ejecutiva (casual o formal)
Más del 80% de las personas creen que se visten mejor de lo que en realidad lo hacen. Asumen que siempre la elección de su atuendo es acertado y congruente con los objetivos de la empresa.
Cada año muchos clientes corporativos son asesorados por mí, o mi equipo, en su imagen ejecutiva. Nadie en la empresa les puede decir que deben mejorar su presencia porque se considera una discriminación. No obstante, cuanto más crezcas en la empresa más importante será la imagen que proyectes.
¿Qué descuidos de imagen ejecutiva son los más comunes?
En las mujeres: el cabello, accesorios, ropa inapropiada para hacer negocios (escotes pronunciados, minifaldas, vestidos muy ceñidos, transparencias, uso de ropa social en ambientes corporativos).
En los hombres: el largo correcto del pantalón, la talla y corte adecuado en la camisa, saber combinar los zapatos, la pulcritud, la importancia de los accesorios, no usar jeans rotos.
Ninguna empresa hoy te va a indicar exactamente cómo debes vestir. Es un tema delicado y personal. Sin embargo, la cultura de la vestimenta ideal en las grandes esferas del liderazgo corporativo existe. Es tu deber observarlo. Ninguna empresa cambiará su cultura y reglas por ti. Te corresponde a ti adaptarte o retirarte a otro lugar.
6. Tu comportamiento y protocolo
¿Has oído hablar del seniority? Cada vez es más valioso en los líderes ejecutivos (y no depende de tu edad). Se trata de la madurez profesional. No podrás adquirirla al comprar un curso online. Te llevará años desarrollarla. Comienza a incrementar tu seniority hoy.
Un líder con seniority tiene visión del negocio (y no tiene que vender los productos o servicios directamente). Reconoce la importancia y consecuencia para la empresa en su toma de decisiones.
Tiene criterio profesional para saber qué apoyar y qué no. Y, como consecuencia, asume su «accountability» (habilidad para rendir cuentas sin buscar culpables o pretextos). No existe una palabra en español exacta que traduzca el significado de este término en inglés.
¿Cómo te comportas ante situaciones de crisis?, ¿ante los logros?, ¿al escuchar que los demás no te apoyan en una idea?, ¿en una negociación de la empresa? Todo tu comportamiento habla por ti.
¿Y qué hay del protocolo ejecutivo?
Es cada vez más escaso. Por ello se vuelve también más valioso. ¿Cómo te comportas y conduces en las reuniones?, ¿en una comida o cena de negocios?, ¿en un evento de la empresa?, ¿en una videollamada?
¿Qué es lo que más ayudo a fortalecer a mis clientes?
Su nivel de accountability. En nuestra cultura hispana o latina es difícil, más no imposible.
Su protocolo ejecutivo en las reuniones, en comidas o cenas de negocios, en videollamadas.
Su comportamiento, sobretodo, evitar reaccionar con el estómago. Es aprender a poner al centro tu inteligencia emocional.
7. Tu visión estratégica (a mediano y largo plazo)
En una ocasión, dando consultoría en liderazgo a un cliente en el área de comunicación corporativa, le pregunté:
– ¿En cuántos años te ves ocupando un puesto directivo?
– En diez años.
– Es mucho tiempo. Por la situación actual de la empresa puedes lograrlo en cuatro años.
Comenzamos a trabajar en su visión estratégica con la proyección de tres escenarios: el cargo directivo lo creaba la empresa, el mercado lo exigía, o se postularía él mismo ante la organización (justificando la creación del cargo) habiendo construido con estrategia su camino. Y en caso de no tener éxito en ninguna de los tres escenarios posibles moverse a una nueva empresa desde ese nivel (con el nivel de resultados construidos para ese momento).
Muy pocos líderes ejecutivos desarrollan su visión de carrera en los próximos años. No es responder ¿a dónde me gustaría crecer? Sino observar el panorama actual, los posibles escenarios que pueden darse y crear una estrategia moldeable para ejecutar poco a poco y acercarse al objetivo deseado.
¿Cuál es de estas 7 áreas de tu presencia ejecutiva estabas olvidando? Dímelo en los comentarios.
¿Te gustaría mejorar y alinear cada una de estas áreas con una Consultoría personalizada? Escríbeme ahora un mensaje directo.

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