Las mujeres cuentan con un súper poder que los hombres no tenemos, sin embargo, muy pocas lo identifican como un factor clave para provocar su ascenso en el liderazgo corporativo. Te lo compartiré al final y, además, te daré recomendaciones puntuales para aplicarlo con mayor impacto. Antes, quiero compartirte lo que frena a las mujeres a escalar hacia los grandes puestos de dirección.
Hablemos de la realidad…
Muchas mujeres gerentes intentan competir en el modelo masculino de liderazgo (control, dureza, rigidez) y pierden grandes oportunidades de promoción a puestos de alta dirección en las empresas. ¿Por qué? Porque han creído que simular las habilidades de liderazgo masculino las hará ser elegidas. Y de aquí saltamos a la gran trampa de la cultura y educación hacia la mujer en latinoamérica.
¿Qué aprendieron en el camino las mujeres que hoy son gerentes?
Muchas mujeres que hoy son gerentes fueron educadas profesionalmente para:
- Ser responsables
- Trabajadoras
- Perfeccionistas
- Colaborativas
Sin duda, las cualidades anteriores son valiosas…pero no necesariamente crea liderazgo dentro de una organización.
¿Cuáles son los 5 errores que más cometen las mujeres gerentes para no ser ascendidas a puestos de liderazgo?
Antes de conocerlos quiero decirte algo: muchas gerentes pierden ascensos no por falta de talento…sino por falta de posicionamiento estratégico.
Error 1: Querer demostrar que pueden con todo
Se saturan de trabajo con la intención de demostrar su valor. ¿Cuál es el resultado? Se vuelven indispensables…pero no promovibles. ¿Por qué? ¿No debería ser al revés? La realidad es que no. Porque si te promueven a un puesto de liderazgo, ¿quién hará todo lo que hoy tú resuelves?
Error 2: Liderar desde la aprobación, no desde la autoridad
Si buscas ser aprobada y caer bien a todos, entonces no construyes autoridad. Evitarás tomar decisiones duras o conversaciones incómodas. Esta actitud es muy observable para los tomadores de decisiones y, por ello, te descartan.
Error 3: Comunicar con exceso de justificación
Si explicas demasiado tus decisiones te resta credibilidad. En otras palabras, debilita la percepción de seguridad y liderazgo actual que tienes. La alta dirección visualiza cómo comunicarás un fallo corporativo, cómo lo enfrentarás. Si no estás lista, lo detectan.
Error 4: No construir poder político interno
Si crees que «tu trabajo habla por sí solo», te equivocas. Al menos, no en las grandes ligas. En grandes corporaciones no tener una red interna de apoyo es ingenuo. Las decisiones estratégicas las toman las personas y si no has construido un networking estratégico, estás sola.
Error 5: Minimizar sus logros (o no saber comunicarlos)
Las mujeres suelen presentar sus resultados como trabajo en equipo, lo cual es muy importante, pero no es suficiente. Debes aprender a posicionar tu liderazgo de manera estratégica. Se nota fácilmente cuando en un equipo hay una líder que supo cómo dirigir a su equipo para obtener ese resultado.
¿Te has identificado con uno o vario de los errores anteriores?
Una vez que conoces los principales errores que estás cometiendo es muy importante saber cuáles son las habilidades más valoradas en las que debes enfocarte para ser ascendida hacia un puesto de liderazgo.
5 habilidades que te llevarán de Gerente a Líder
No tienen que ver con trabajar más, sino cómo te posicionas frente al poder.
1. Pensamiento estratégico
Deja de resolver problemas operativos diarios y empieza a definir dirección, prioridades y visión para tu equipo.
2. Comunicación persuasiva
Empieza a hablar con mayor claridad, brevedad y autoridad en juntas, presentaciones, foros y en reuniones para toma de decisiones.
3. Gestión del poder y networking interno
Entiende quién decide realmente en la organización y qué genera en verdad los ingresos de la empresa. Además, comienza a cultivar tus relaciones de influencia. ¿Quiénes serán tu red de apoyo cuando los necesites? ¿Quienes te respaldarán cuando tú no estés en la sala? ¿Quienes te ayudarán para que tus logros sean conocidos en las esferas de influencia que tú aún no tienes?
4. Delegación real
Una líder crea capacidad en otros (sean mujeres u hombres). Si todo el trabajo operativo pasa por ti, estás micro gestionando, no liderando. Tu tiempo es el recurso más valioso que tienes (porque no lo puedes recuperar), así que delega todo lo que no es prioridad (y sí importante) en las personas de tu equipo. Esto lo observan mucho los tomadores de decisiones. Si ven que no puedes delegar, ellos no te darán más retos porque aún no tienes la capacidad.
5. Presencia Ejecutiva (presencia estratégica)
¿Qué significa realmente? Que al entrar a una reunión parezcas líder. Que tu postura, voz, seguridad, confianza, lenguaje corporal y tu vestimenta proyecten liderazgo y autoridad. No lo confundas con «tener buen gusto al vestir». Podrías saber combinar muy bien tu ropa y no proyectar que eres líder. No olvides que antes de escuchar tus ideas los demás evalúan tu presencia.
Ahora, sí, te diré sin rodeos cuál es el súper poder que tienen las mujeres y los hombres no.
Es el poder de la empatía. ¿Lo esperabas? Su naturaleza biológica las ha dotado de un sexto sentido para comprender o sentir las necesidades de los demás (sin haber sido dichas), como sucede cuando son madres e identifican las necesidades y emociones del bebé. Esta empatía ya está en ellas desde niñas (y no requieren de ser madres para desarrollarla). Son capaces de, en verdad, sentirse en la piel del otro. Esto les ayuda a construir relaciones humanas de mayor colaboración y poder.
Para entenderlo mejor quiero compartirte un caso real con una de mis clientas.
Estefanía, una gerente brillante se enfrentó a estos mismos retos…
Estefanía estaba al frente de la Jefatura de planta en una empresa farmacéutica ecuatoriana. Tenía ya un equipo de 30 hombres a su cargo y sus resultados eran excelentes, sin embargo, un día su jefa inmediata le dijo claramente: aún no puedes ser nombrada gerente porque, aunque en materia técnica estás lista, aún te falta liderazgo. Ella sintió un balde de agua fría caer sobre todo su cuerpo mientras escuchaba esas palabras…no podía creerlo. Había asumido que ya estaba lista por los grandes resultados de los últimos meses.
Su jefa la canalizó conmigo con el objetivo de desarrollar su liderazgo, comunicación persuasiva, presencia ejecutiva. Cada semana nos reuníamos 1hora para impulsar estratégicamente su visibilidad en la empresa. ¿Su primer punto ciego? Se llevaba muy bien con su equipo, pero no con los demás gerentes de la planta. Se reunía una vez a la semana con ellos para presentar los resultados operativos de su equipo. Solo hablaba cuando era su turno. El resto del tiempo de la reunión parecía que se había ido, ninguno de los demás gerentes notaba su presencia. ¿La ironía? Al conocerla mejor me di cuenta que es una mujer muy sociable. ¿Por qué no se relacionaba con los demás gerentes? Le intimidaban.
Durante los próximos 6 meses del programa ella aprendió a identificar y desarrollar con prácticas muy puntuales las habilidades que aún le faltaban. Aprendió a no quedarse callada, a compartir sus ideas (y no tomar personal si los demás no estaban de acuerdo con ella), a comunicarse con persuasión en cada reunión, a reflejar seguridad y confianza con su lenguaje corporal, a elevar su presencia ejecutiva a diario (y no solo en los eventos corporativos).
Poco a poco su rol operativo de jefa comenzó a ser visto como una gerente que construía su posicionamiento corporativo. Empezó a participar más en cada junta semanal, hablaba con más seguridad y autoridad, su naturaleza sociable empezó a brillar (cuando dejó de ver a los demás gerentes por el cargo que ocupaban y empezó a verlos como personas), se atrevió a liderar proyectos y a comunicarse en público teniendo como parte de la audiencia al CEO de la empresa. Su presencia ejecutiva se empoderó para proyectarse como líder. Como resultado de todos estos esfuerzos estratégicos fue nombrada recientemente gerente. No fue fácil, fue revelador para ella y decidió prepararse.
Muchas mujeres gerentes pierden ascensos no por falta de talento…sino por falta de posicionamiento estratégico.
Así como Estefanía existe una gran oportunidad de desarrollo y crecimiento para más mujeres que desean ser ascendidas a puestos de alta dirección en su empresa.
Convierte tu Liderazgo, Comunicación e Imagen en una estrategia de éxito.
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